Saandara Cap. 10


Saandara

10
Amor, Guerra y Mundo

Saandara ha estado enseñándome a como usar mi poder pero es realmente difícil, pensé que iba a ser divertido pero el es un maestro muy estricto. Estoy agotada. Ya ha pasado una semana y ya me arrepiento de mi decisión.

-Saandara- jadeo un poco- ¿podemos descansar?

-Muy bien- baja de la roca en la que estaba con "elegancia", me he dado cuenta que mucho de lo que él hace lo hace con esa actitud- ¿Quieres comer algo?- pregunta ladeando su cabeza y sonriendo

-Si, si quiero- contesto tomando su mano derecha y acariciándole los nudillos. Él ríe

-Ya tortolitos, debemos comer- olvidaba que Tsume estaba aquí con nosotros

-Si, si ,si- responde Saandara rodando sus ojos. Saandara se sienta en su moto, yo en una piedra al lado de Tsume- Cheza, ¿que quieres comer?- pregunta él

-¿Que tenemos hoy?- miro a Tsume y este sonríe

-Hay...sandwiches y cupcakes de chocolate

-Me encanta- sonrío. Veo que Saandara cambia su semblante- ¿Que sucede cariño?- le pregunto

Él sonríe. -No es nada. ¿Quieres aprender un truco?- pregunta sin dejar de sonreír. Asiento, acto seguido el monta su moto y la hace rugir a lo cual esta se enciende y cambia su chasis el cual se vuelve más alargado, el mango sube y el asiento baja ¿mencione ya que esta prendida en fuego azul?

-Wow- es lo único que puedo decir en este momento- Genial- me acerco a él. -¿Como lo hiciste?- pregunto admirando la moto

-Un truco que me enseñó mi hermana- sonríe con tristeza

-¿Saandara?- pregunta Tsume- ¿Te sientes bien?

-No- dice en voz baja. La moto vuelve a la normalidad y Saandara baja de esta. -No lo se- dice finalmente. Su mirada cambia casi de inmediato en cuanto ve a Ryuk y Rem salir de un lugar un poco más lejano.

-¿Que sucede?- vuelve a preguntar

-No es nada- dice él sin cambiar su ceño fruncido


Estamos en el apartamento acostados los dos en mi cama. Algo no anda bien con Saandara últimamente, como si algo le molestara. Me acerco a él y me recuesto en su pecho, siento su corazón latir más rápido. -¿Que sucede?- pregunto como por décima vez hoy día.

-No es nada nena, enserio- y comienza a acariciar mi espalda lo cual me calma. -Nena- me llama suavemente- Te quiero, lo sabes, ¿no es así?- me sonrojo de inmediato y él ríe- Me encantas- y me besa la frente

-¿Que sucede, Saandara?- me levanto y le miro a los ojos- No estás actuando normalmente

-Cheza, por favor- su mirada se ensombrece. -No pasa nada, lo juro

Le acaricio la mejilla con mis nudillos. -Saandara- él acoge mi caricia- Está bien, confiaré en ti

-¿Te puedo confiar algo?- me pregunta. Asiento- ¿Recuerdas que... te dije que había una historia detrás de nuestro origen?- asiento- Hace muchos años, cuando Dios creó la tierra como la conocemos, o más bien antes de eso, los ángeles y los demonios, es decir los Shinigamis, estaban en una guerra sin fin. Muchos de ellos murieron, dejaron de existir o, simplemente, eran sacrificados. Cuando Dios creó el día y la noche se decidió que la guerra terminara, pero el entonces rey Shinigami, Adhes, no aceptó la paz y decidió seguir atacando. Para ser sincero no todos le siguieron, solo un tercio, con eso le bastaba, y todo se perdió. Solo su hermano se dio cuenta del error de Adhes y le desobedeció, enamorándose de nada menos que de un ángel.

-¿Clásico no es así?- digo de forma irónica

Él ríe -Creo que de allí podrían haber partido todas las historias de ese tipo- me acaricia la mejilla y me besa- ¿Que te parece si te cuento una parte todas las noches que nos veamos?

-Me parece genial- y sonrío

Cap. 10
Fin

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