Saandara Cap. 5
Saandara
5
Perdida
Es en estos momentos en los que deseo no haber llamado la atención pero...de todas las malditas personas que hay en esta ciudad ¿Porque tenia que ser Cheza? Ella es a la única persona a quien no quiero alejar y, aún así...
-¿Que eres?- me preguntó. Yo aún estaba en shock, ¿ella...había visto eso?
Intenté calmarla pero todo intento de hacerlo fue inútil, me golpeó incluso. Me siento como un tonto, no puedo creer que hasta ahora me de cuenta de lo que ella significa para mi, ahora...cuando la estoy perdiendo. No puedo creer que haya sido tan descuidado.
-Lo siento- es lo único que puedo decir. -Lo siento, Cheza
Su mirada cambia de enojada a confundida -Saandara...-pero antes de que ella diga más hago que mis ojos la desmayen. Ella cae en mis brazos mientras me arrodillo. Nunca pensé...en las consecuencias que traía el conocerla.
Nunca pensé en las consecuencias que traería el haberme enamorado de ella.
Acerco su delicado cuerpo a mi pecho y, poco a poco, me levanto. Mi voz es débil a la hora de llamar a Ryuk y Rem, mis compañeros demonio, y pedirles el favor de cargar nuestras cosas. Comienzo a caminar en dirección a mi apartamento, solo quiero estar a su lado un poco más. Está atardeciendo. Mi mirada se enfoca en Cheza quien se ha movido un poco, mis nervios aumentan, si despierta huirá de mi y no la volveré a ver. Abre sus ojos un poco y me mira, yo estoy paralizado, esboza una sonrisa adormilada y apoya su cabeza en mi pecho, en donde se ubica el corazón. Antes de pronunciar algo vuelve a desmayarse.
Acerco lentamente mi cara a la suya, quiero...besarle pero, a centímetros de sus labios me detengo. ¿Que conseguiría haciéndolo?, solo haría que el dolor que siento en mi pecho aumente.Doy vuelta atrás y me dirijo al apartamento de Cheza.
Cuando entro en este la nostalgia me recorre. Probablemente esta sea la ultima vez que venga aquí. Deposito suavemente a Cheza en su cama mientras yo me quedo observándola con admiración; sus mejillas, sus ojos que, aunque estén cerrados, puedo recordar el tono exacto de verde de su iris, sus labios, carnosos y suaves. Sin darme cuenta me he acercado demasiado y mis ganas de besarle me dominan; deposito un suave y no tan corto beso en sus labios.
Me relamo los labios, sabe a tarta de fresa, mi postre favorito. Quiero otro...pero tengo que resistirme. Tomo una frazada que hay en la silla de al lado de la cama y la cubro con ella. Me dirijo a la cocina para tomar un poco de agua. Ella debería despertar pronto.
Diez...quince...veinte minutos. ¿Porque no despierta?. Me dirijo a la habitación después de estar en la sala de estar por los últimos veinte minutos. Rodeo la cama con impaciencia. Cheza, despierta, tienes que despertar.
Me siento en la silla al lado de su cama. Mis piernas y manos se mueven nerviosamente
-¿Que eres?- me preguntó. Yo aún estaba en shock, ¿ella...había visto eso?
Intenté calmarla pero todo intento de hacerlo fue inútil, me golpeó incluso. Me siento como un tonto, no puedo creer que hasta ahora me de cuenta de lo que ella significa para mi, ahora...cuando la estoy perdiendo. No puedo creer que haya sido tan descuidado.
-Lo siento- es lo único que puedo decir. -Lo siento, Cheza
Su mirada cambia de enojada a confundida -Saandara...-pero antes de que ella diga más hago que mis ojos la desmayen. Ella cae en mis brazos mientras me arrodillo. Nunca pensé...en las consecuencias que traía el conocerla.
Nunca pensé en las consecuencias que traería el haberme enamorado de ella.
Acerco su delicado cuerpo a mi pecho y, poco a poco, me levanto. Mi voz es débil a la hora de llamar a Ryuk y Rem, mis compañeros demonio, y pedirles el favor de cargar nuestras cosas. Comienzo a caminar en dirección a mi apartamento, solo quiero estar a su lado un poco más. Está atardeciendo. Mi mirada se enfoca en Cheza quien se ha movido un poco, mis nervios aumentan, si despierta huirá de mi y no la volveré a ver. Abre sus ojos un poco y me mira, yo estoy paralizado, esboza una sonrisa adormilada y apoya su cabeza en mi pecho, en donde se ubica el corazón. Antes de pronunciar algo vuelve a desmayarse.
Acerco lentamente mi cara a la suya, quiero...besarle pero, a centímetros de sus labios me detengo. ¿Que conseguiría haciéndolo?, solo haría que el dolor que siento en mi pecho aumente.Doy vuelta atrás y me dirijo al apartamento de Cheza.
Cuando entro en este la nostalgia me recorre. Probablemente esta sea la ultima vez que venga aquí. Deposito suavemente a Cheza en su cama mientras yo me quedo observándola con admiración; sus mejillas, sus ojos que, aunque estén cerrados, puedo recordar el tono exacto de verde de su iris, sus labios, carnosos y suaves. Sin darme cuenta me he acercado demasiado y mis ganas de besarle me dominan; deposito un suave y no tan corto beso en sus labios.
Me relamo los labios, sabe a tarta de fresa, mi postre favorito. Quiero otro...pero tengo que resistirme. Tomo una frazada que hay en la silla de al lado de la cama y la cubro con ella. Me dirijo a la cocina para tomar un poco de agua. Ella debería despertar pronto.
Diez...quince...veinte minutos. ¿Porque no despierta?. Me dirijo a la habitación después de estar en la sala de estar por los últimos veinte minutos. Rodeo la cama con impaciencia. Cheza, despierta, tienes que despertar.
Me siento en la silla al lado de su cama. Mis piernas y manos se mueven nerviosamente
"Ella tiene que despertar
lo hará y después...
ya no la verás más"
Es como si mi subconsciente estuviera determinado a hacerme la vida imposible. Poco a poco voy quedándome dormido, este día ha sido agotador.
Cuando despierto, unos quince minutos después, veo dos esmeraldas abriéndose como rosas floreciendo en primavera. -Estás despierta- consigo decir. Ella se sienta repentinamente en la cama y me mira con miedo. No, no me mires así.
-Tú...-comienza intentando recordar- ¡Largo!- grita
Lentamente me levanto y me dirijo a la puerta seguido por ella -Cheza, te lo puedo explicar-digo en tono de suplica
-No hay nada que explicar- me espeta- no quiero volverte a ver
Y eso ultimo me atraviesa como una daga- Muy bien- respondo simplemente
-Hasta nunca- dice señalando la puerta principal.
Camino hacia la salida lentamente y, en cuanto tomo el pomo de la puerta, escucho como ella cae al suelo. No importa la situación que sea, ella es realmente torpe. Sonrío vagamente y me doy la vuelta para ayudarla a levantarse. -Lamento- murmuro mientras ella se levanta- no haber sido el mejor amigo que esperabas. Lo lamento de verdad- y con eso salgo del apartamento de Cheza por ultima vez.
Han pasado tres días desde eso. Hasta hoy, el cuarto día, se me ha "dignado" asistir al instituto. Tsume me ha estado informando que Cheza no quiere saber nada de mi, quisiera ahorrarle el favor pero, al contraria suyo, yo deseo verla, aún así...el destino piensa diferente; cada vez que la saludo ella me ignora, cuando intento dirigirle la palabra ella gira su cabeza o se va. Cada acción que realiza para evitarme hace que mi pecho duela, y duela.
-Ella me odia- le murmuro a Tsume quien camina a mi lado
-Y se les veía tan bien juntos- dice burlón
-No estoy de humor- digo con mi cabeza gacha
-Ve a hablar con ella
-Me ignora
-Mm
-¿Que hago?- pregunto preocupado
-Se directo y dile lo que sientes- sonríe
Tiene razón. Tengo que decirlo. Si no lo hago me lamentare por el resto de mi eternidad. Me alejo de Tsume y comienzo a correr hacia el patio. Con la mirada recorro todo lo que está a mi alrededor en su búsqueda hasta que la diviso hablando con sus amigas.
Me acerco despacio por su espalda, la quiero sorprender. Le hago señas a sus amigas para que guarden silencio y no me delaten y ellas aceptan mientras le preguntan; -Y...¿que piensas de Saandara?
-Lo odio- responde inmediatamente
Me detengo en seco. Ella...realmente. Siento como algo muy dentro de mi se parte en pedazos -Pero...¿no son amigos?- preguntan las chicas
-Lo eramos. Ahora ya no estoy segura de si puedo ser su amiga o siquiera acercarme a él
-Eso...-murmuro. Mi cabeza está gacha de nuevo, todo mi valor se ha ido junto con mi esperanza de recuperarla- eso...me ha dolido, Cheza- digo aún más bajo
Ella se voltea rápidamente y me observa con sorpresa- Saandara....yo
No quiero escucharlo. Sonrío falsamente y retrocedo...solo...quiero alejarme. Mi cuerpo puede contra mi mente y, en un instante, salgo corriendo sin razón aparente. Solo quiero huir. Después de haber corrido casi todo el instituto encuentro una banca bajo la sombra de un árbol. Me siento y pongo mi cara entre mis manos.
Un rato después escucho unos pequeños pasos sobre la hierba -Te encontré- dice una voz la cual conozco
-¿Que haces aquí?- pregunto mirando hacia otro lado
-No lo se...dímelo tu
Sonrío vagamente -Vete por favor. Solo quiero estar solo...por un momento
-¿Y si no quiero irme?
-No creo que quisieras pasar tu tiempo con la persona que odias
-Saandara...lo de ahora
-Solo vete- interrumpo
-Pero-
-¡Vete!- grito. Levanto mi cabeza y le miro con la sonrisa más falsa que he podido crear- No quiero ser más miserable de lo que soy ahora- y una lagrima cae por mi mejilla. Si señoras y señores, yo, el príncipe shinigami, también tiendo a llorar de vez en cuando, después de todo...soy mitad humano
Ella suspira y se sienta mi lado. Su mano acaricia mi mejilla con suavidad. Al principio me sorprendo pero la acepto con gratitud, me agrada cuando ella toca mi mejilla, se siente cálido -No quiero que seas miserable- pasa sus brazos alrededor de mis hombros y cuello, abrazándome, ella...me está abrazando, se siente...tan jodidamente bien que no quiero que se detenga- Eres la persona más importante para mi
-Entonces...
-No quise decir lo que dije antes- sus brazos me sueltan. No, no te detengas. me acerco y me apoyo en su hombro. Se que me comporto como un niño mimado pero...solo quiero calmar el dolor- Solo estaba molesta- comienza a acariciar mi cabello lo cual hace que todo mi cuerpo se relaje- Aún merezco una explicación
Sonrío. Esa es la Cheza que conozco. Comienzo a decirle toda la historia mientras ella escucha atentamente. Unos diez minutos después ella logra entender. -Esa es toda la explicación que obtendrás de mi- digo burlón
-Es suficiente- dice orgullosa de si misma- Pero, hay algo que no entiendo, ¿que sientes por mi?
-¿Decirte "te quiero" cambiaría las cosas?-digo inocentemente. Me alejo un poco para poder ver su rostro el cual está sonrojado. Tomo su barbilla suavemente y acerco mis labios a los suyos- Te quiero, Cheza- digo y poso mis labios en los suyos.
Cap. 5
Fin
Fin

Bueno...el tan esperado Cap. 5. Perdón por la demora pero no había tenido tiempo de terminarlo :)
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