Saandara Cap. 6
Saandara
6
Ryumayu
Todo es perfecto e irreal. Aún no puedo creer que Saandara, el chico más lindo del instituto, sea oficialmente mi novio. Las cosas han cambiado mucho desde que se que él es un Shinigami, no ha sido fácil de asimilar pero las cosas son como son. Descubrí que lo amaba en el momento en que...bueno, eso no tienen que saberlo.
Camino con mis amigas por el patio. Ellas hablan de temas los cuales no llaman mi atención, en cambio yo pienso donde podría estar Saandara. Mientras busco disimuladamente con la mirada a mi novio escucho a las chicas hacer un alboroto. Desvío mi mirada hacia ese punto y veo un chico con chaqueta negra y cabello como las estrellas.
Doy un leve suspiro al verlo dormido en la hierba. Me acerco con la bandeja de mi almuerzo en las manos y me arrodillo frente a él
-No tienes remedio- murmuro- Mírate, apenas si es la tercera hora y ya estás dormido
Sus labios se tuercen en una sonrisa- No estoy dormido- susurra, se estira un poco y se sienta en la hierba- Solo tenia mis ojos cerrados- y sonríe reluciente
Las chicas dan un suspiro como de "OMG, que lindo" lo que hace que yo sonría. Tranquilas chicas, él es mio. -Cariño, mis amigas quieren almorzar con "nosotros"- y hago las comillas con mis dedos- ¿Pueden?
Él asiente. Siendo amable como siempre. Las tres chicas se sientan al lado de mi novio lo que me deja sin espacio. Lanzo un suspiro de resignación, era inevitable, después de todo él es el chico por el que todas se mueren. Poco a poco me levanto pero, antes de poder dar siquiera un paso, unos amables brazos me atraen hacia el suelo. -¿A donde crees que vas?- susurra Saandara en mi oído. Me he caído y ahora estoy en sus piernas. Es más travieso de lo que aparenta y eso hace que me ruborice. Lo miro haciendo un puchero y veo un leve rubor en sus mejillas y una sonrisa tímida curva sus labios -No te vayas- dice casi suplicante y de manera casi inaudible.
Me río al ver su expresión y me recuesto en su pecho -No lo haré- digo suavemente- Sabes eso ¿no es así?- lo miro de reojo y veo una sonrisa iluminar su rostro.
Las chicas comienzan a hablar con él pero es como si no les diera mucha importancia. Solo asiente y sonríe. Vamos cariño, tienes que responder algo, podrías estar aceptando que entren en tu apartamento y te violen (bueno, eso es un poco exagerado). -Leoncita, ¿eso es tarta de fresa?- pregunta en cuanto abro mi postre
Río por su adorable expresión -Sip, ¿quieres un poco?- digo bromeando
-¿Bromeas?, sabes que me encanta
Tomo la cuchara y saco un poco del postre -Di "ahh"- sonrío de forma traviesa. Él abre su boca y lo recibe con una sonrisa- ¿Como esta?
-Delicioso- dice besando mi mejilla- Quiero otro trozo- acerca su mano al postre y yo lo alejo sonriendo- ¿No piensas darme?
-No hasta que yo lo pruebe- tomo la cuchara y saco otro troza de tarta con esta. La llevo a mi boca y la saboreo- Tienes razón, está deliciosa- me acerco y beso su nariz
-¿Verdad que si?- dice sonriendo. Se acerca a mi oído y susurra:-Es por eso que quiero otro pedazo
Sonrío -Yo también quiero. Y estoy considerando la posibilidad de no compartir mi postre contigo- y le guiño el ojo
Hace una mueca y comienza a reírse -Muy bien. Entendí- dice besando mi nariz
-Yo puedo darte de mi postre- dice una de las chicas sentadas a su lado
Él la mira y sonríe. -No, gracias- se recuesta contra el árbol aún sonriendo
-Toma del mio- dice la otra chica
Él niega con su cabeza y respira hondo. Sonrío por su actitud. Oh si chicas, él es mío. -Vamos, si ella no quiere darte del suyo ¿por que no aceptas el de nosotras?- dice una de ellas ya irritada.
Él la mira con suavidad pero sin su sonrisa -Por que ella es mi novia y no voy a aceptar nada que no venga de ella- me abraza más fuerte y su sonrisa reaparece en cuanto beso su mejilla.
Las chicas ya irritadas se levantan y se van, dejándonos a los dos solos -Las hiciste enojar- digo con un puchero
Él se encoje de hombros y su mirada es de arrepentimiento -Lo siento. Es que...no me gusta que me coqueteen cuando estoy contigo. Para mi tu eres la única y no quiero que nadie lo cambie- entierra su cara en mi hombro y besa suavemente mi cuello- Mm...hueles a vainilla
Comienzo a reírme -Me haces cosquillas, Saandara- intento detenerlo pero es casi imposible
-Me encanta tu risa- dice mientras acaricia mi cuello con su nariz haciendo que un escalofrió recorra mi cuerpo- Es un sonido admirable
-Saandara- consigo decir en medio de la risa que me ataca- Para
-No, no quiero- dice con voz acaramelada- Quiero que tu risa sea solo mía. ¿Puede serlo?-se detiene y mi mira con ternura
-Ya lo es- digo suavemente mientras él sonríe
Rápidamente siento como su cuerpo se tensa y su sonrisa se esfuma en cuanto algo se mueve entre los arbustos. Miro su expresión pero está totalmente serio, lo que de inmediato me alerta son sus ojos los cuales están brillando.
-¿Saandara?- no obtengo respuesta. Las manos que me abrazan me aprietan aún más fuerte y comienzan a calentarse, como si se estuvieran incendiando. A medida que adquieren temperatura mi piel comienza a quemarme- ¡Auch!- chillo
Él me suelta de inmediato y su mirada, que hace poco estaba perdida, se ve desesperada. -Lo siento- dice tomando mis manos delicadamente.-¿Puedo...ver?- pregunta levantando un poco la manga de mi chaqueta. Yo asiento suavemente. Cuidadosamente me quito la chaqueta revelando una quemadura de color rojo en mi brazo derecho. Sus dedos pasan suavemente por mi herida y yo suelto un respingo de dolor.-Lo siento, realmente lo siento.- Dice como si suplicara.
Mi corazón se retuerce en cuanto veo sus ojos los cuales están tristes, como si hubieran perdido algo. Acerco mi mano a su mejilla y la acaricio suavemente.-Está bien. No pasa nada- digo sonriendo
Toma la mano que está en su mejilla.-No, no está bien- hala mi brazo y besa mi herida. Siento un leve ardor por un momento pero se va rápidamente reemplazándolo una ola de alivio. Observo mi brazo y la quemadura ya no está.-Mejor- dice sonriendo. Su cuerpo se vuelve a tensar en cuanto los arbustos enfrente nuestro se vuelven a mover
-¿Que sucede?- pregunto ya un poco preocupada
-¡Sal de allí!- dice con voz firme
Un muchacho de no más de veinte años sale de los arbustos con una sonrisa curvando sus labios -Así que me has sentido- dice este- Buenos días, su majestad- y hace una inclinación. ¿Quien es este? y ¿Por que le hace una reverencia a mi novio?
-Tu no tienes derecho a reverenciarme. ¡Largo!- casi grita Saandara
-Cariño, ¿quien es él?- susurro a su oído
-Un traidor- dice con odio. Él se levanta y se interpone entre el muchacho y yo invadiendo mi campo de visión- Quédate detrás mío
-Oh, veo que has encontrado a alguien importante para usted-en un parpadeo el muchacho se para enfrente mío- Hola, ¿como te llamas?
No digo nada. Retrocedo contra el árbol lo más que puedo y este se acerca
El muchacho se queda quieto totalmente y al fijarme bien veo porque; Saandara ha sacado su espada y lo tiene amenazado con esta con el filo muy cerca de su garganta.-Si te acercas un centímetro más a ella te acabare en este mismo instante.
El muchacho desaparece dejando una leve estela de humo y reaparece enfrente de Saandara- Eso ha sido muy atrevido- dice con una sonrisa retorcida
-¿Que es lo que quieres, Ryumayu?- dice Saandara con la espada apoyada en su hombro y una mirada amenazante
-Simple. Quiero lo que siempre he querido- sus brazos y todo su cuerpo comienza a deformarse hasta que una bestia es en lo que se convierte; largas garras, lengua bífida, ojos negros como el carbón, una larga cola y un par de alas gigantes las cuales sobresalen un poco de su curvada espalda, si es que a eso se le puede llamar espalda- Tu sabes lo que quiero ¿no es así?
-No lo tendrás fácil- Saandara libera su poder a lo cual surgen Ryuk y Rem a su lado gruñendo y escupiendo fuego- Eso te lo aseguro
Camino con mis amigas por el patio. Ellas hablan de temas los cuales no llaman mi atención, en cambio yo pienso donde podría estar Saandara. Mientras busco disimuladamente con la mirada a mi novio escucho a las chicas hacer un alboroto. Desvío mi mirada hacia ese punto y veo un chico con chaqueta negra y cabello como las estrellas.
Doy un leve suspiro al verlo dormido en la hierba. Me acerco con la bandeja de mi almuerzo en las manos y me arrodillo frente a él
-No tienes remedio- murmuro- Mírate, apenas si es la tercera hora y ya estás dormido
Sus labios se tuercen en una sonrisa- No estoy dormido- susurra, se estira un poco y se sienta en la hierba- Solo tenia mis ojos cerrados- y sonríe reluciente
Las chicas dan un suspiro como de "OMG, que lindo" lo que hace que yo sonría. Tranquilas chicas, él es mio. -Cariño, mis amigas quieren almorzar con "nosotros"- y hago las comillas con mis dedos- ¿Pueden?
Él asiente. Siendo amable como siempre. Las tres chicas se sientan al lado de mi novio lo que me deja sin espacio. Lanzo un suspiro de resignación, era inevitable, después de todo él es el chico por el que todas se mueren. Poco a poco me levanto pero, antes de poder dar siquiera un paso, unos amables brazos me atraen hacia el suelo. -¿A donde crees que vas?- susurra Saandara en mi oído. Me he caído y ahora estoy en sus piernas. Es más travieso de lo que aparenta y eso hace que me ruborice. Lo miro haciendo un puchero y veo un leve rubor en sus mejillas y una sonrisa tímida curva sus labios -No te vayas- dice casi suplicante y de manera casi inaudible.
Me río al ver su expresión y me recuesto en su pecho -No lo haré- digo suavemente- Sabes eso ¿no es así?- lo miro de reojo y veo una sonrisa iluminar su rostro.
Las chicas comienzan a hablar con él pero es como si no les diera mucha importancia. Solo asiente y sonríe. Vamos cariño, tienes que responder algo, podrías estar aceptando que entren en tu apartamento y te violen (bueno, eso es un poco exagerado). -Leoncita, ¿eso es tarta de fresa?- pregunta en cuanto abro mi postre
Río por su adorable expresión -Sip, ¿quieres un poco?- digo bromeando
-¿Bromeas?, sabes que me encanta
Tomo la cuchara y saco un poco del postre -Di "ahh"- sonrío de forma traviesa. Él abre su boca y lo recibe con una sonrisa- ¿Como esta?
-Delicioso- dice besando mi mejilla- Quiero otro trozo- acerca su mano al postre y yo lo alejo sonriendo- ¿No piensas darme?
-No hasta que yo lo pruebe- tomo la cuchara y saco otro troza de tarta con esta. La llevo a mi boca y la saboreo- Tienes razón, está deliciosa- me acerco y beso su nariz
-¿Verdad que si?- dice sonriendo. Se acerca a mi oído y susurra:-Es por eso que quiero otro pedazo
Sonrío -Yo también quiero. Y estoy considerando la posibilidad de no compartir mi postre contigo- y le guiño el ojo
Hace una mueca y comienza a reírse -Muy bien. Entendí- dice besando mi nariz
-Yo puedo darte de mi postre- dice una de las chicas sentadas a su lado
Él la mira y sonríe. -No, gracias- se recuesta contra el árbol aún sonriendo
-Toma del mio- dice la otra chica
Él niega con su cabeza y respira hondo. Sonrío por su actitud. Oh si chicas, él es mío. -Vamos, si ella no quiere darte del suyo ¿por que no aceptas el de nosotras?- dice una de ellas ya irritada.
Él la mira con suavidad pero sin su sonrisa -Por que ella es mi novia y no voy a aceptar nada que no venga de ella- me abraza más fuerte y su sonrisa reaparece en cuanto beso su mejilla.
Las chicas ya irritadas se levantan y se van, dejándonos a los dos solos -Las hiciste enojar- digo con un puchero
Él se encoje de hombros y su mirada es de arrepentimiento -Lo siento. Es que...no me gusta que me coqueteen cuando estoy contigo. Para mi tu eres la única y no quiero que nadie lo cambie- entierra su cara en mi hombro y besa suavemente mi cuello- Mm...hueles a vainilla
Comienzo a reírme -Me haces cosquillas, Saandara- intento detenerlo pero es casi imposible
-Me encanta tu risa- dice mientras acaricia mi cuello con su nariz haciendo que un escalofrió recorra mi cuerpo- Es un sonido admirable
-Saandara- consigo decir en medio de la risa que me ataca- Para
-No, no quiero- dice con voz acaramelada- Quiero que tu risa sea solo mía. ¿Puede serlo?-se detiene y mi mira con ternura
-Ya lo es- digo suavemente mientras él sonríe
Rápidamente siento como su cuerpo se tensa y su sonrisa se esfuma en cuanto algo se mueve entre los arbustos. Miro su expresión pero está totalmente serio, lo que de inmediato me alerta son sus ojos los cuales están brillando.
-¿Saandara?- no obtengo respuesta. Las manos que me abrazan me aprietan aún más fuerte y comienzan a calentarse, como si se estuvieran incendiando. A medida que adquieren temperatura mi piel comienza a quemarme- ¡Auch!- chillo
Él me suelta de inmediato y su mirada, que hace poco estaba perdida, se ve desesperada. -Lo siento- dice tomando mis manos delicadamente.-¿Puedo...ver?- pregunta levantando un poco la manga de mi chaqueta. Yo asiento suavemente. Cuidadosamente me quito la chaqueta revelando una quemadura de color rojo en mi brazo derecho. Sus dedos pasan suavemente por mi herida y yo suelto un respingo de dolor.-Lo siento, realmente lo siento.- Dice como si suplicara.
Mi corazón se retuerce en cuanto veo sus ojos los cuales están tristes, como si hubieran perdido algo. Acerco mi mano a su mejilla y la acaricio suavemente.-Está bien. No pasa nada- digo sonriendo
Toma la mano que está en su mejilla.-No, no está bien- hala mi brazo y besa mi herida. Siento un leve ardor por un momento pero se va rápidamente reemplazándolo una ola de alivio. Observo mi brazo y la quemadura ya no está.-Mejor- dice sonriendo. Su cuerpo se vuelve a tensar en cuanto los arbustos enfrente nuestro se vuelven a mover
-¿Que sucede?- pregunto ya un poco preocupada
-¡Sal de allí!- dice con voz firme
Un muchacho de no más de veinte años sale de los arbustos con una sonrisa curvando sus labios -Así que me has sentido- dice este- Buenos días, su majestad- y hace una inclinación. ¿Quien es este? y ¿Por que le hace una reverencia a mi novio?
-Tu no tienes derecho a reverenciarme. ¡Largo!- casi grita Saandara
-Cariño, ¿quien es él?- susurro a su oído
-Un traidor- dice con odio. Él se levanta y se interpone entre el muchacho y yo invadiendo mi campo de visión- Quédate detrás mío
-Oh, veo que has encontrado a alguien importante para usted-en un parpadeo el muchacho se para enfrente mío- Hola, ¿como te llamas?
No digo nada. Retrocedo contra el árbol lo más que puedo y este se acerca
El muchacho se queda quieto totalmente y al fijarme bien veo porque; Saandara ha sacado su espada y lo tiene amenazado con esta con el filo muy cerca de su garganta.-Si te acercas un centímetro más a ella te acabare en este mismo instante.
El muchacho desaparece dejando una leve estela de humo y reaparece enfrente de Saandara- Eso ha sido muy atrevido- dice con una sonrisa retorcida
-¿Que es lo que quieres, Ryumayu?- dice Saandara con la espada apoyada en su hombro y una mirada amenazante
-Simple. Quiero lo que siempre he querido- sus brazos y todo su cuerpo comienza a deformarse hasta que una bestia es en lo que se convierte; largas garras, lengua bífida, ojos negros como el carbón, una larga cola y un par de alas gigantes las cuales sobresalen un poco de su curvada espalda, si es que a eso se le puede llamar espalda- Tu sabes lo que quiero ¿no es así?
-No lo tendrás fácil- Saandara libera su poder a lo cual surgen Ryuk y Rem a su lado gruñendo y escupiendo fuego- Eso te lo aseguro
Cap. 6
Fin

Siento la demora para la publicación de este Cap. ha habido muchas cosas en las que pensar y, como saben, estoy trabajando en otras tres historias más .-. así que....espero que lo disfruten ^^ y que el tiempo me alcance para publicar el siguiente cap ¬¬
ResponderEliminar