Un Desconocido: Extra


Aaron:

Seis meses:

La verdad no me molesta la compañía de lapine, es la primera persona que realmente no me molesta para nada. Ella siempre está cuidándome lo cual agradezco un poco ya que, aunque no lo parezca, puedo ser un poco torpe.

Lo cierto es que estoy sintiendo algo mas por ella pero no tengo el valor para decirle. Hoy hemos estado en el pueblo cerca de la cabaña comprando cosas que necesitamos, yo llevo la canasta y ella la lista. En su cara siempre lleva una sonrisa pero se que no siempre es real.

Cuando llegamos a la cabaña ya es casi totalmente de noche así que me decido por ir a la habitación. Quiero paz y tranquilidad. Me acuesto en la cama y pronto me quedo dormido.

Media noche, algo me despierta. Me levanto de la cama y noto que lapine no esta en la habitación. Así es, dormimos en una misma habitación pero en camas distintas. Bajo las escaleras hacia la cocina y miro a lapine arrodillada en el suelo, a sus pies hay una taza rota. Me acerco a ella, en cuanto toco su hombro siento que su cuerpo esta temblando. Lentamente la levanto en mis brazos y subo las escaleras.

La deposito en la cama pero, antes de que me levante, ella me toma de la camisa, las lágrimas corren por sus mejillas. Me acuesto a su lado sin decir nada.

-Gracias, Aaron- dice ella contra mi pecho

-¿Por que lloras?- pregunto suavemente

-Solo recordé...- no continua

-Esta bien- la abrazo y así nos quedamos dormidos

Diez meses:

No puedo dormir, me siento...¿como se dice? inquieto. Miro a lapine quien duerme apaciblemente. Me quedo embelesado mirándola; la tenue luz de la luna baña su cuerpo de una forma tan provocativa, me relamo los labios. ¿En que estoy pensando?, por el amor de Dios.

Me levanto y me acerco a ella lentamente. Toco su hombro ligeramente. -Clary- susurro. No hay respuesta. -Lapine- lentamente abre sus ojos

-¿Aaron?- pasa sus manos por su cara como intentando despertar- ¿Que sucede?- no respondo, ni yo se que me pasa- ¿Una pesadilla?- asiento. Mentí, nunca he tenido una pesadilla, ni siquiera recuerdo que es lo que sueño, solo quiero estar en sus brazos. Me acurruco en su pecho y escucho el tenue latido de su corazón. -¿Estás bien?- pregunta después de un rato.

Solo asiento. No quiero hablar, siento mi garganta ardiendo y no me siento muy bien. Poco después ella se queda dormida. Yo me quedo despierto, me levando hasta que quedo sobre ella con mis rodillas a un lado y mis manos a cada lado de su cara; sus ojos están cerrados, su pecho sube y baja despacio, su boca está un poco abierta lo cual hace que mi corazón se desboque. Nunca podré besar su sonrisa, solo hay una persona que lo ha hecho y lo hará y eso no soy yo.

Lentamente me acerco más y más hasta que, finalmente mis labios tocan los suyos; son suaves y tibios en comparación a los míos. Me alejo de nuevo de ella, no ha reaccionado, vuelvo a hacerlo. La quiero, la quiero demasiado y solo para mí. Es un deseo egoísta el cual no puedo tener. Mi pecho comienza a doler como el infierno así que me alejo. Ella se remueve en la cama, ¿la he despertado?, en medio de la oscuridad veo que no es así.

Por sus mejillas empiezan a caer lágrimas y mi pecho vuelve a doler- No, no llores- susurro muy suavemente.

Acerco mi mano a su mejilla, quiero secar sus lágrimas. -Caín- la escucho sollozar. Mi corazón se salta un latido y siento como si se quemara, mis manos tiemblan un poco pero aún así las acerco a sus mejillas y seco sus mejillas pero estas vuelven a llenarse de lágrimas, esta vez son mías.

¿Porque?, aunque lo sabía, aunque sabía que ella no podía ser mía de ninguna forma, ¿porque tenía que enamorarme de ella?

Me siento en el borde de la cama, "tranquilízate", "tranquilízate", dice mi subconsciente una y otra vez. -Clary- murmuro, quiero que me responda pero no lo hace- Clary- vuelvo a llamar, mi voz cada vez más triste- Clary- de nuevo, no hay respuesta. - Clary- lentamente me escurro por el borde de la cama hasta quedar sentado en el suelo y con mi espalda contra la cama. -Clary- murmuro un poco más fuerte. Por favor, despierta.

Sé la razón. Cuando una humana se enamora de un Dijinn y este ha dicho lo suficiente su nombre nunca podrá escuchar salir su nombre de otra persona que no sea ese Dijinn. Y mucho menos si esa persona le ama. Tonto, lo sé, es por eso que la relación entre una humana y un Dijinn es tan extraña. No está prohibida, no pueden prohibirles nada a los Djinns. Después de todo este es su mundo y ellos lo pueden manejar a su gusto. Eso no evita que el dolor en mi pecho se vaya, solo lo logra aumentar.

-¡Clary!- grito. No hay respuesta. Mi voz decae -Despierta, te lo suplico- las lágrimas siguen cayendo. Mi corazón se siente destrozado. Muy lentamente me acerco a mi cama pero no tengo energías para subir a ella así que solo me quedo sentado en el suelo. Mirando las estrellas. -Te quiero- le susurro a las estrellas como si allí la pudiera alcanzar. Oculto mi cara en las rodillas y me quedo así por un rato.

-¿Aaron?- escucho suavemente. -¿Que haces ahí?

-No me sentía bien así que...-no continuo, no quiero.

-Debes de tener frío- siento que se acerca a mí. No la miro a los ojos en cuanto ella me convence de levantarme. Se sienta en mi cama y yo a su lado. -Intenta dormir- dice levantándose. De inmediato la detengo. -¿Que sucede?- pregunta

-¿Porque siempre tienes que preguntarme eso?- murmuro casi sin humor. La halo a la cama hasta dejarla sentada en esta. Me recuesto en su regazo y cierro mis ojos. -Quédate así hasta que te diga lo contrario- digo suavemente

-¿Quieres que haga algo?-pregunta. Niego. -¿Te sientes bien?

Por un momento abro un poco mis ojos y la miro- No- respondo cerrando mis ojos y me volteo hacia un lado. Siento que comienza a acariciar mi cabello lo cual hace que mi corazón lata más rápido. -¿Que haces?- pregunto lo más calmado que puedo

-Lo siento, no lo resistí- y siento su sonrisa traviesa

-¿Porque?- susurro mientras mis lágrimas, que creí ya acabadas, vuelven a brotar- ¿Porque me haces esto?- con mis manos cubro mi rostro. "No me mires" suplica mi subconsciente.

-Lo siento, Aaron- escucho una voz un poco débil. En cuanto escucho mi nombre mi corazón duele de una forma muy cálida.

Limpio mis lágrimas para que ella no las pueda ver -Dilo otra vez- me siento a su lado con mi cabeza gacha- Mi nombre

Silencio. -Aaron- escucho suavemente

-Otra vez- pido

-Aaron- dice de nuevo

La miro y noto un leve rubor en sus mejillas. -No lo soporto- rápidamente me acerco a ella y la acorralo contra la pared. -Te voy a besar, si quieres evitarlo es mejor que lo hagas ahora mismo- no obtengo ninguna respuesta. Me acerco aún más y la beso. Mi corazón se desboca casi automáticamente. La halo contra mí sin despegarme de ella, intenta zafarse pero no la dejo, tomo sus manos y las pongo a un lado. Doy un giro y de inmediato estoy sobre ella. Me alejo de sus labios y me acerco a su cuello, mi sola respiración la roza lo cual hace que ella intente escapar pero yo no la dejo moverse ni un poco. -Niña mala- susurro contra su cuello. Me acerco aún más y beso el lugar entre su cuello y la clavícula. El beso pronto se convierte en mordida

-Aaron, duele- susurra.

Me detengo ¿que sucede conmigo?- Lo siento- me alejo de ella y lentamente suelto sus manos sin quitarme de encima suyo. Acerco mis dedos a la marca que ha dejado la mordida y esta desaparece. -Lo siento- me vuelvo a acercar a ella pero de inmediato cierra sus ojos con miedo. -No- me siento impotente. Caigo encima de ella y me oculto en su cuello- Lo siento, lo siento. Por favor no me odies.

Siento que lentamente me abraza. -¿No vas a continuar?- pregunta

¿Que?¿que esta diciendo?. Me siento sobre mis talones mirándola detenidamente -¿Que quieres que haga?- pregunto aparentemente inexpresivo.

-Tu quieres continuar, ¿no es así?- responde acariciando mi mejilla.

Lentamente me atrae hacia ella y yo sencillamente la vuelvo a besar, esta vez es un beso más profundo, yo solo desboco todo el amor que tengo por ella pero sé que ella no siente lo mismo por mí. Esto es solo un beso de "compasión", y, aún sabiéndolo, quiero más, más, más, lo quiero todo. De inmediato mi mente reproduce lo que ella dijo hace un rato, ella dijo su nombre. Me separo de ella y me siento de espaldas a ella. -No- digo sin aliento. -Mi cuerpo lo quiere pero mi corazón...me dice que no es lo correcto.- La miro por encima de mi hombro- Si tú no sientes nada por mí...no es justo. -Sonrío débilmente y me levanto tomando a Clary en mis brazos- Es hora de dormir- la dejo en su cama con cara confundida. Voy por mi chaqueta y me la coloco

-¿A donde vas?- pregunta preocupada

-A tomar un poco de aire- digo saliendo de la habitación. Bajo las escaleras y abro la puerta principal. Saco de mi chaqueta mi caja de cigarrillos y prendo uno. Miro al cielo y sonrío, las nubes de lluvia cubren la luna y gota a gota la lluvia se va formando y cayendo a mi alrededor. Mi cigarrillo se apaga, yo simplemente lo dejo caer al suelo. La lluvia en el rostro se siente tan bien. Me dejo caer al suelo hasta estar sentado sobre mis tobillos sin dejar de mirar la lluvia. De repente siento algo cálido contra mi espalda. -Clary, ¿que haces?- pregunto

-No te quedes aquí como si quisieras desaparecer con la lluvia- su abrazo se vuelve más fuerte

-¿Sabes por que me gusta la lluvia?- pregunto tomando su manos las cuales están cálidas- Dicen que si lloras bajo la lluvia esta se llevara tu tristeza- aprieto aún más sus manos contra mi cuerpo. -La verdad...no siento que funcione- y siento mis lágrimas brotar de nuevo. ¿Porque? tengo mucho dolor y tristeza reprimidos, todo tiene que salir en algún momento ¿no?

Entramos a la casa y subimos las escaleras empapando el suelo. -Hay que quitarnos la ropa mojada- murmura Clary.

Sonrío. Comienzo por quitarme mi chaqueta y camisa las cuales escurren agua. -Con los pantalones tendré problema- murmuro y ella ríe

-Aaron, ayuda- me volteo y veo que tiene problemas con su camisa. Me acerco a ella y noto que está enredada con su cabello. Comienzo a desenredar su pelo y su camisa cae al suelo. De inmediato se cubre con sus manos y se arrodilla en el suelo -No mires- me pide

Yo sencillamente no puedo evitarlo, su piel se ve tan suave. Me arrodillo a su espalda y con suavidad toco la piel de su hombro, tersa y suave, ella lanza un respingo ahogado. Se levanta rápido pero antes de dar siquiera un paso resbala. -Cuidado- me levanto y los dos caemos a la cama en una posición un poco incómoda; ella está sobre mí solo con su ropa interior y yo puedo sentir el calor de su piel a través de la mía. Mierda de situación.

Ella se levanta pero yo sigo sosteniendo una de sus manos así que solo logra sentarse encima mío. -Esto es...un poco incómodo- murmura mirando hacia otro lado.

Aprieto más su mano y sigo mirándola fijamente a los ojos. -Mírame- pido casi suplicante. Ella me mira con sus mejillas rojas de vergüenza. La atraigo a mí y la beso, de nuevo. Ni mi cuerpo ni mi corazón podrían resistir esto. Separo mis labios de los suyos, la atraigo a mi cuello e intento tranquilizarme. -Te deseo- susurro a su oído- Te deseo con locura. -relamo mis labios y le doy un beso en el cuello. Después de todo no puedo controlarme, ya no.

-Aaron- susurra sin aliento en cuanto lamo su oreja

-No me pidas que me controle- doy un giro y ella queda debajo mío. Vuelvo a acercarme a su cuello y le doy un beso muy cerca del oído- Ya no...podré obedecer- ella levanta su mano y la lleva a mi mejilla lo cual hace que la mire.

-Continua- susurra y se acerca para besarme. Me toma con la guardia baja, aún así lo que siento es glorioso.

Vuelvo a mirarla preguntándole en silencio si realmente quiere hacerlo, ella solo levanta su mano y la coloca en mi pecho, donde tengo una cicatriz ya del color del marfil. Casi de forma automática me recorre un escalofrío por la espalda. Dios que sensación tan...extraña pero, de la misma manera, se siente tan jodidamente bien. -Hazlo...otra vez- pido jadeante, ¿porque estoy jadeante de todas maneras?

Ella levanta su otra mano y acaricia mi espalda. Dios, no puedo más. Me acerco a ella y sin previo aviso la beso con tanto deseo que me siento caliente. Lo he hecho con tantas chicas pero creo que es cierto lo que dicen, no es lo mismo si no es con la chica que realmente amas.

Mis manos comienzan a moverse por su abdomen hasta llegar a sus piernas en donde su piel es mas suave, dulcemente las tomo y las acerco a su pecho de tal manera que quedan ancladas en mi cadera. -Aaron...-deja salir en medio de nuestro beso. Me ubico en medio de sus piernas separando mis labios de los suyos pero sin dejar de mirarla

-Te dije...que no me detendría- murmuro jadeante mientras me acerco a su cuello y lentamente desciendo con una lluvia de besos por su cuello y todo su cuerpo hasta llegar a su ombligo en donde me detengo, desde ahí la miro; ella está ruborizada hasta las orejas pero también expectante, levanto una de mis manos y acaricio su mejilla, vuelvo a subir con el mismo proceso con el que baje. En cuanto llego a su oreja comienzo a jugar un poco con mi nariz- Dime que es lo que quieres- susurro de forma provocativa. No obtengo respuesta. Me desabrocho los pantalones y los lanzo lejos- Dilo- comienzo a quitar la poca ropa que tiene muy despacio, no quiero que esto termine rápido, quiero disfrutarlo realmente. -Dilo- digo impacientemente

Ella toma mi cara con ambas manos y me mira fijamente. -A ti, a ti es a quien quiero- y me besa. De inmediato entro en ella y ella suelta un grito de satisfacción lo cual hace que mis movimientos se vuelvan más rápidos.

-¿Esto...es lo que...quieres?- pregunto. Estoy jadeando tanto que el solo formar una palabra se me hace difícil. Dios, se siente tan bien. ¿A esto se le llama hacer el amor?

-Si- gime. Mis movimientos se hacen lentos, controlados, no quiero que termine, no aún. -Caín- le escucho susurrar. Mis movimientos se hacen mucho más bruscos

-No menciones...su nombre- me detengo por un momento y la miro directamente a los ojos- Solo mirame a mí...solo piensa...en mí...solo yo existo de ahora en adelante ¿entendido?- ella asiente. Sonrío. -Buena chica- y vuelvo a retomar mi ritmo. Más, más, más.

Termino realmente agotado tanto física como mentalmente. Solo me quedo tendido sobre ella con mis brazos temblando aún. Finalmente me acuesto a su lado con un brazo bajo mi cabeza, mirándola, se ha quedado dormida y los rayos de la tempestad que hay afuera la iluminan por un momento.

Acerco mi mano a su mejilla y la acaricio, no puedo evitarlo, se ve tan tranquila que me dan ganas de molestarla un poco, lo se, soy muy travieso. Sonrío, es como si hubiera un ángel frente a mi. Ella despierta y me mira con cara cansada pero igual sonríe. -Hola- susurro

-Hola- dice casi sin voz

Mi sonrisa desaparece, se que le he hecho algo horrible. -Lo siento

-¿Porque?- pregunta

-Te hice hacer algo que realmente no querías

-Aaron, yo-

-No- le interrumpo- te hice traicionar a quien querías

-Aaron

Vuelvo a tocar su mejilla y la miro con una leve sonrisa- Lo siento- retiro mi mano y la coloco contra mi pecho

Ella sonríe. -Ahora que lo pienso ¿no podré quedar embarazada?- y ríe levemente

-No- contesto honestamente- ya que somos mitad demonio mitad humano somos "estériles"- y sonrío

-Lastima, tendrías una linda descendencia- y ríe

-Me encanta tu risa- murmuro. Ella se sonroja. -Me encantas- sonrío de oreja a oreja- Es por eso que...voy a cargar con todo el dolor ¿esta bien?- vuelvo a acercar mi mano a su cara, esta vez un poco mas cerca de su frente.

-¿Que haces?

-Te mentí cuando te dije que no podía hacer magia- sonrío más levemente. Siento lo poco que tengo de poder en mi fluir hacia mi mano. -Clary- digo su nombre aunque se que no lo escuchara- Te quiero- y con eso ultimo procedo a borrar los recuerdos de los últimos acontecimientos. No los borro completamente, solo los "transfiero" a mi mente y hago que la suya los bloquee, dejando así un espacio "vacío".

Poco a poco ella cae dormida. Llevo mi mano a mi pecho, reteniendo esos recuerdos como un tesoro lo cual son. Mi corazón vuelve a doler por decimotercera vez, me siento triste y a la vez cansado, la magia me quita mucha energía, aunque no es solo por eso.

Cuidadosamente y con mucho cansancio acumulado comienzo por vestirle, no quiero que mañana se encuentre con la sorpresa de estar completamente desnuda y sin la memoria de saber que pasó. En cuanto termino me coloco mis pantalones. Tomo las frazadas y nos cubro a ella y a mi con estas, están calientes y suaves. Me acerco solo un poco a ella, hasta quedar frente a frente; ella está dormida y sus largas pestañas son iluminadas por la luz de la luna que ha acabado de salir, su largo cabello marrón se extiende por su almohada y sus pequeñas y delicadas manos a cada lado de su cuerpo, una de ellas tocando, solo con la punta de sus dedos, la mía. Me quedo embelesado viéndola dormir, es como un calmante para mi.

Me encojo contra mi mismo con mis manos contra mi pecho, como reteniendo mi corazón para que no se salga. Dios, es un sentimiento abrumador, hablo del amor, en algunas ocasiones te eleva hasta lo más alto del cielo y en otras, como puede ser esta, te hace caer hasta lo más bajo del infierno.

Ella se remueve en la cama un poco y coloca un brazo en mi cadera, como abrazándome. Me congelo, "¿que sucede?" pregunta mi subconsciente, ella solo se queda ahí, dormida, "mirándome". Escucho un susurro provenir de su boca; -Aaron

Acaba de decir mi nombre, "¿que estará soñando?" me pregunto. No importa, ella está aquí y ahora, conmigo.

Que pena que la felicidad no duró para siempre


Extra

Fin


Comentarios

  1. OJO; PARA LEER ESTE CAP TIENES QUE PONERTE EN LA "PIEL" DE AARON, SI NO PUEDES HACER ESO, ¿PARA QUE LO LEES?
    Cap. 8 de Saandara proximamente :P

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  2. Wuao amor me quedo sin palabras excelente historia un 10

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