Saandara Cap. 8
Saandara
8
Afinidad
Ser un shinigami tiene sus ventajas por lo que veo. Solo ha pasado una semana desde que lo soy así que, la verdad, no le he encontrado muchas. Saandara ha sido demasiado sobre protector (y enfatizo en la palabra "demasiado"), no me ha dejado llamar a Laxos para nada.
Hoy estamos en mi apartamento. Saandara ha insistido en que haga galletas de chocolate para él, no he podido negarme, mucho menos con su cara de cachorrito perdido. -Saandara- llamo. Él está en la sala, sentado en el sillón, jugando con su móvil. -¿Vas a venir por galletas?
-Voy- dice levantándose. Se sienta en la barra y se queda mirándome. -Gracias- dice sonriendo
-Tu y tus antojos de ultimo momento- digo robando una galleta de la bandeja- Eres peor que yo
-Claro- y me saca la lengua
-Hey- me acerco a él y le muerdo suavemente la mejilla- no me saques la lengua
Se acerca a mi y me sienta en sus piernas, acto seguido me besa. -No me muerdas- me mira seriamente, con esos ojos azules suyos que me matan, poco después me levanta y sigue comiendo las galletas con su sonrisa infantil. Vaya cambio de actitud tan drástico. -Deliciosas- hago una reverencia en forma de agradecimiento, de broma nada más- ¿Que haces?- me pregunta. Lo miro y veo una mirada fría y con un poco de pánico. ¿Que sucede con él?
Sonrío para tranquilizarlo. -Solo bromeaba- respondo acercándome y besando su frente. -Deja esa mirada ¿ok?- y me robo otra galleta.
-No lo vuelvas a hacer- murmura de forma casi inaudible
-Si, si- respondo sin prestar mucha atención- ¿Cuando puedo practicar?- pregunto un poco más seria
Silencio por un momento-Ya te dije que después- sonríe levemente
-Eso lo dijiste hace tres días, ¿que quieres?- digo un poco enojada. -No me gusta que me trates como una niña
-Lo siento- baja un poco su cabeza y se que tiene esa carita de perrito, aún así no cederé.
-¿Porque no me dejas?- pregunto un poco más calmada
-No quiero...-deja la frase sin terminar
-¿Que cosa?- pregunto para que termine
Desvía la mirada y deja de hablar. Se abre la puerta -Hola, ¿hay alguien?- Tsume entra en el apartamento, despreocupado, como siempre. Nos mira a los dos y su cara cambia casi de inmediato. -¿Interrumpo algo?-pregunta mirándome
Suelto un largo suspiro. -No, no lo haces- tomo la bandeja la cual aun tiene unas galletas- ¿Quieres una?, las hice yo misma- sonrío. No debo permitir que algo como esto me afecte o nos afecte a nosotros
-Mientras las hayas hecho tú estará bien- dice Tsume sonriendo
Miro a Saandara por encima de mi hombro; sigue con su cabeza gacha y al parecer no quiere voltear a vernos. -Tsume, ¿Me acompañarías a comprar algunas cosas que necesito?- pregunto sabiendo bien que Saandara me escucha
-¿Y Saandara no te acompaña?- pregunta mirándolo
-No esta de humor- respondo simplemente- ¿Vamos?- me organizo un poco el cabello
Tsume se queda pensando por un momento. Mira a Saandara y sonríe. -Lo siento, tengo otras cosas que hacer- y con eso él sale del apartamento
-Perfecto- susurro. Salgo del apartamento y lo alcanzo. -Espera. Te acompaño y de paso compro lo que necesito- sonrío
Noto que se sonroja un poco en cuanto me agarro de su brazo. -Saaandara se molestará conmigo, y mucho- dice pasándose una mano por el pelo
-¿Por que debería?- pregunto mientras avanzamos por el pasillo. El conjunto de apartamentos en el que vivo es mas que todo largo, no tiene mucho espacio pero es lo suficientemente acogedor.
-Me estoy llevando a su novia- dice devolviendo la sonrisa- no creo que le agrade la idea la verdad
Salimos del edificio, la verdad siento la mirada de Saandara puesta en mí. Se que me está observando, tal vez desde la ventana de mi habitación, es un poco estresante pero no le presto atención. Comenzamos a caminar por las calles de la ciudad, viendo muchas cosas y nada a la vez. -¿Que es lo que tienes que hacer?- pregunto curiosa
-Quiero comprarle algo a Kathrin, hoy es su cumpleaños- dice algo tímido.
Sonrío. Me encanta la personalidad de Tsume, es tímido pero muy detallista en ciertos asuntos. Hubo un tiempo en el que pensaba que lo quería pero todo eso se arreglo en cuanto Saandara me dijo lo que sentía. Si, lo se, soy un poco rara en ese aspecto. -¿Que quieres comprarle?- le pregunto
-Pensaba en algo como un collar- sonríe- Creo que después de todo si necesito tu ayuda, no tengo muy buen gusto
-Muy bien- no me gustaría arruinar sus esperanzas, ella ya tiene un "novio" y es nada mas que Michael, mi ex-novio.
Entramos a varias joyerías buscando algo que le quede a esa...Cálmate Cheza, cálmate. Encuentro algo que llama mi atención, un collar de oro con un dije de un zorro envuelto en su cola, perfecto para ella, pero es obvio que no se lo diré Tsume, es decir, me ganaría un gran problema con él y Saandara.
-¿Que tal este?- pregunta Tsume. Me volteo y miro el collar que tiene en las manos; tiene una cadena de plata y el dije es una luna rodeando el sol, es tan bonito
-Hermoso- digo inconscientemente. Me acerco y lo veo más detalladamente- Es realmente hermoso
Él sonríe. -Date vuelta, quiero que te lo pruebes- lo hago sin dudar. Me levanta el cabello y me coloca el collar lentamente. Me miro en el espejo que hay frente a mi y quedo...Dios, es demasiado lindo para Kathrin- Tienes razón, es hermoso
Desabrocho el collar y se lo paso. -Tienes que comprarlo- digo sinceramente
-Lo haré- y sonríe reluciente
Llegamos a la casa de Kathrin, es una casa grande, lo admito, y muy bonita. Dentro hay una gran fiesta, supongo, ella es de las personas que hacen todo a lo grande. -Bueno, creo que yo me voy- digo tomando mis cosas y retrocediendo un poco
-Cheza, ¿puedo pedirte...que entres conmigo?- escucho a Tsume decir
-Sabes que no me cae muy bien Kathrin, además...- me volteo a verlo; Dios, no esa cara. Tiene una cara de pena y su cabeza gacha. -¿Que sucede?- me acerco a él y lo veo apretar el paquete que tiene en sus manos
-Yo...-me mira y veo sus ojos avellana reflejan...¿que podría ser?
-Muy bien- acepto. Lo tomo de la mano y entramos por el portón hacia la puerta principal- Entremos, le das el obsequio y nos vamos ¿bien?- él asiente. Entramos a la casa. Como supuse hay muchas personas dentro haciendo un escándalo casi. Miro a Tsume y siento que no tiene ánimos. -Tsume- toco su mejilla- Ven aquí un momento- lo arrastro hacia un rincón. Le quito los lentes y arreglo un poco su pelo- Perfecto- digo sonriendo
Él toma mis manos las cuales aún están en sus mejillas. -¿Porque lo haces?- pregunta
-Por que eres mi amigo, y te aprecio- lo tomo de la mano y vamos al lugar en donde está Kathrin- ¡Kathrin!- llamo sin muchos ánimos- ¡Feliz cumpleaños!- grito por encima de la música
-¿Quien te invito?- dice ella sin ánimo en su voz
-Me invite sola- digo ya enojada- Escucha, yo solo vine por que hay alguien que te quiere dar un regalo y no quiero dejarlo solo- afirmo
-Y ¿quien es ese alguien?- pregunta
Arrastro a Tsume y lo llevo al frente mío -Él- digo simplemente
-¿Donde está mi obsequio?- dice con un poco de odio en su voz
-Aquí- Tsume mete su mano en el bolsillo de su chaqueta y saca el pequeño cofre en donde está el collar
Ella lo toma y lo abre. -Lindo- se lo coloca, pero no es el collar del sol y la luna, ¡es el collar del zorro!, ¿Que paso aquí?- ¡Cariño!- llama- ¿Que tal me queda?
Michael llega y la abraza por la cintura -Te queda hermoso- y la besa delante de Tsume. Veo que los puños de Tsume se cierran fuertemente. -¿Tu quien eres?- le pregunta a Tsume
-Nadie- dice sencillamente. Se da vuelta y sale del lugar
Michael me mira y sus ojos se abren. -Cheza- dice simplemente
-Michael- me acerco a ellos- me perdonaran por lo que voy a hacer, o, mejor no- sin más que decir le doy una cachetada a Kathrin tan fuerte que resuena en la casa- Por cierto- finalizo tomando mis cosas- Te queda el collar, zorra- y salgo de ahí rápidamente. Al cruzar la puerta veo a Tsume esperándome al otro lado del portón. -¿Tsume?, ¿que sucede?
-Yo te arrastre aquí...así que...lo siento- sonríe con tristeza
Me acerco a él y lo tomo de la mano. -Vamos, te invito una taza de chocolate ¿bien?
-¿Por que?- susurra él- ¿Por que será que...no puedo...?- siento su voz temblar
-Tsume- acaricio sus mejillas y siento sus lágrimas- No, no llores
-No soy nadie- susurra- No...puedo hacer...nada bien
-Si, si eres alguien- saco los lentes que tenía en mi bolsillo y se los coloco con cuidado- Eres Tsume, la mejor persona de todas- sonrío
Sonríe -Gracias, Cheza- y sus lágrimas siguen brotando
Comenzamos a caminar, yo aún tengo su mano sujeta con la mía y él sigue llorando un poco. En cuanto llegamos al momento de separarnos no lo hacemos, le prometí una taza de chocolate después de todo, pero parece que él tiene otra opinión sobre el asunto.
-¿Tsume?- pregunto. Me volteo pero él me da la espalda
-No puedo aceptar...la taza de chocolate- dice agachando su cabeza- ¿Tu...podrías aceptar algo mío?
-¿Tsume?
-Cierra tus ojos- dice simplemente. Lo hago casi sin dudar aunque con nervios. Siento algo frío caer por mi cuello, algo delgado. Abro mis ojos y veo el collar del sol y la luna colgado en mi cuello- Se te ve mejor
-Tsume, esto es...- me quedo observándolo- No puedo aceptarlo...es demasiado
-No, quédatelo, por favor- dice con una sonrisa quedada. -Yo solo quiero...
Olvidar, lo se. Me acerco a él y le doy un beso en la mejilla -Gracias
Toma mis manos y sonríe. -Hasta mañana, Cheza
-Hasta mañana, Tsume
Llego a mi apartamento, ya es de noche, son como las seis de la tarde, Saandara ya debió haberse ido. Descargo las cosas en la cocina y prendo las luces
-Cheza- escucho detrás mío lo cual me hace dar un salto de miedo. Me volteo y veo a Saandara mirándome
-Dios Saandara, me podrías haber matado de un susto- digo mientras recojo mi pelo en una cola de caballo- ¿Que haces aquí?- pregunto finalmente. Él se acerca a mi rápidamente y me abraza con fuerza. -¿Que sucede?
-Lo siento- dice en voz baja- no quería que...te hicieras daño, pero no debí haberte hecho enojar...yo...- deja la frase a medias
-Saandara, tengo que-
-No me dejes- me interrumpe. Su abrazo se vuelve más fuerte- Por favor- pide
-Saandara- toco su mejilla suavemente y siento su cuerpo tensarse por un momento- Mírame- pido. Lentamente se aparta de mi y me mira con ojos llorosos. -¿Que sucede?
-Por favor- pide de nuevo. Lo tomo de las manos y lo llevo a la sala en donde nos sentamos en el sillón cerca de la ventana. -Por favor- pide de nuevo con voz muy apagada
-Saandara no, no lo voy a hacer- digo con voz calmada- ¿Que te preocupa?- Su mirada se apaga un poco. -Ven aquí- lo atraigo a mi y lo hago recostarse en mi regazo- ¿Me tienes tan poca confianza?- digo acariciando su pelo
-Me tengo poca confianza- dice simplemente mientras cierra sus ojos- Se que si hago algo mal yo...podría perder todo lo que tengo
-¿Y que sería eso?- pregunto con curiosidad
-Tu- dice acercándose a mi pecho- tu eres lo único que tengo
-No digas eso ¿Está bien?- digo con voz un poco triste
-Lo siento- sonríe pero eso no evita que una lágrima corra por su mejilla- yo...solo tuve un mal sueño- y las lágrimas empiezan a brotar más y más
-Esta bien- digo consolándolo- Aquí estoy, no me iré
-¿Lo...prometes?- dice con voz temblorosa
-Lo prometo
Hoy estamos en mi apartamento. Saandara ha insistido en que haga galletas de chocolate para él, no he podido negarme, mucho menos con su cara de cachorrito perdido. -Saandara- llamo. Él está en la sala, sentado en el sillón, jugando con su móvil. -¿Vas a venir por galletas?
-Voy- dice levantándose. Se sienta en la barra y se queda mirándome. -Gracias- dice sonriendo
-Tu y tus antojos de ultimo momento- digo robando una galleta de la bandeja- Eres peor que yo
-Claro- y me saca la lengua
-Hey- me acerco a él y le muerdo suavemente la mejilla- no me saques la lengua
Se acerca a mi y me sienta en sus piernas, acto seguido me besa. -No me muerdas- me mira seriamente, con esos ojos azules suyos que me matan, poco después me levanta y sigue comiendo las galletas con su sonrisa infantil. Vaya cambio de actitud tan drástico. -Deliciosas- hago una reverencia en forma de agradecimiento, de broma nada más- ¿Que haces?- me pregunta. Lo miro y veo una mirada fría y con un poco de pánico. ¿Que sucede con él?
Sonrío para tranquilizarlo. -Solo bromeaba- respondo acercándome y besando su frente. -Deja esa mirada ¿ok?- y me robo otra galleta.
-No lo vuelvas a hacer- murmura de forma casi inaudible
-Si, si- respondo sin prestar mucha atención- ¿Cuando puedo practicar?- pregunto un poco más seria
Silencio por un momento-Ya te dije que después- sonríe levemente
-Eso lo dijiste hace tres días, ¿que quieres?- digo un poco enojada. -No me gusta que me trates como una niña
-Lo siento- baja un poco su cabeza y se que tiene esa carita de perrito, aún así no cederé.
-¿Porque no me dejas?- pregunto un poco más calmada
-No quiero...-deja la frase sin terminar
-¿Que cosa?- pregunto para que termine
Desvía la mirada y deja de hablar. Se abre la puerta -Hola, ¿hay alguien?- Tsume entra en el apartamento, despreocupado, como siempre. Nos mira a los dos y su cara cambia casi de inmediato. -¿Interrumpo algo?-pregunta mirándome
Suelto un largo suspiro. -No, no lo haces- tomo la bandeja la cual aun tiene unas galletas- ¿Quieres una?, las hice yo misma- sonrío. No debo permitir que algo como esto me afecte o nos afecte a nosotros
-Mientras las hayas hecho tú estará bien- dice Tsume sonriendo
Miro a Saandara por encima de mi hombro; sigue con su cabeza gacha y al parecer no quiere voltear a vernos. -Tsume, ¿Me acompañarías a comprar algunas cosas que necesito?- pregunto sabiendo bien que Saandara me escucha
-¿Y Saandara no te acompaña?- pregunta mirándolo
-No esta de humor- respondo simplemente- ¿Vamos?- me organizo un poco el cabello
Tsume se queda pensando por un momento. Mira a Saandara y sonríe. -Lo siento, tengo otras cosas que hacer- y con eso él sale del apartamento
-Perfecto- susurro. Salgo del apartamento y lo alcanzo. -Espera. Te acompaño y de paso compro lo que necesito- sonrío
Noto que se sonroja un poco en cuanto me agarro de su brazo. -Saaandara se molestará conmigo, y mucho- dice pasándose una mano por el pelo
-¿Por que debería?- pregunto mientras avanzamos por el pasillo. El conjunto de apartamentos en el que vivo es mas que todo largo, no tiene mucho espacio pero es lo suficientemente acogedor.
-Me estoy llevando a su novia- dice devolviendo la sonrisa- no creo que le agrade la idea la verdad
Salimos del edificio, la verdad siento la mirada de Saandara puesta en mí. Se que me está observando, tal vez desde la ventana de mi habitación, es un poco estresante pero no le presto atención. Comenzamos a caminar por las calles de la ciudad, viendo muchas cosas y nada a la vez. -¿Que es lo que tienes que hacer?- pregunto curiosa
-Quiero comprarle algo a Kathrin, hoy es su cumpleaños- dice algo tímido.
Sonrío. Me encanta la personalidad de Tsume, es tímido pero muy detallista en ciertos asuntos. Hubo un tiempo en el que pensaba que lo quería pero todo eso se arreglo en cuanto Saandara me dijo lo que sentía. Si, lo se, soy un poco rara en ese aspecto. -¿Que quieres comprarle?- le pregunto
-Pensaba en algo como un collar- sonríe- Creo que después de todo si necesito tu ayuda, no tengo muy buen gusto
-Muy bien- no me gustaría arruinar sus esperanzas, ella ya tiene un "novio" y es nada mas que Michael, mi ex-novio.
Entramos a varias joyerías buscando algo que le quede a esa...Cálmate Cheza, cálmate. Encuentro algo que llama mi atención, un collar de oro con un dije de un zorro envuelto en su cola, perfecto para ella, pero es obvio que no se lo diré Tsume, es decir, me ganaría un gran problema con él y Saandara.
-¿Que tal este?- pregunta Tsume. Me volteo y miro el collar que tiene en las manos; tiene una cadena de plata y el dije es una luna rodeando el sol, es tan bonito
-Hermoso- digo inconscientemente. Me acerco y lo veo más detalladamente- Es realmente hermoso
Él sonríe. -Date vuelta, quiero que te lo pruebes- lo hago sin dudar. Me levanta el cabello y me coloca el collar lentamente. Me miro en el espejo que hay frente a mi y quedo...Dios, es demasiado lindo para Kathrin- Tienes razón, es hermoso
Desabrocho el collar y se lo paso. -Tienes que comprarlo- digo sinceramente
-Lo haré- y sonríe reluciente
Llegamos a la casa de Kathrin, es una casa grande, lo admito, y muy bonita. Dentro hay una gran fiesta, supongo, ella es de las personas que hacen todo a lo grande. -Bueno, creo que yo me voy- digo tomando mis cosas y retrocediendo un poco
-Cheza, ¿puedo pedirte...que entres conmigo?- escucho a Tsume decir
-Sabes que no me cae muy bien Kathrin, además...- me volteo a verlo; Dios, no esa cara. Tiene una cara de pena y su cabeza gacha. -¿Que sucede?- me acerco a él y lo veo apretar el paquete que tiene en sus manos
-Yo...-me mira y veo sus ojos avellana reflejan...¿que podría ser?
-Muy bien- acepto. Lo tomo de la mano y entramos por el portón hacia la puerta principal- Entremos, le das el obsequio y nos vamos ¿bien?- él asiente. Entramos a la casa. Como supuse hay muchas personas dentro haciendo un escándalo casi. Miro a Tsume y siento que no tiene ánimos. -Tsume- toco su mejilla- Ven aquí un momento- lo arrastro hacia un rincón. Le quito los lentes y arreglo un poco su pelo- Perfecto- digo sonriendo
Él toma mis manos las cuales aún están en sus mejillas. -¿Porque lo haces?- pregunta
-Por que eres mi amigo, y te aprecio- lo tomo de la mano y vamos al lugar en donde está Kathrin- ¡Kathrin!- llamo sin muchos ánimos- ¡Feliz cumpleaños!- grito por encima de la música
-¿Quien te invito?- dice ella sin ánimo en su voz
-Me invite sola- digo ya enojada- Escucha, yo solo vine por que hay alguien que te quiere dar un regalo y no quiero dejarlo solo- afirmo
-Y ¿quien es ese alguien?- pregunta
Arrastro a Tsume y lo llevo al frente mío -Él- digo simplemente
-¿Donde está mi obsequio?- dice con un poco de odio en su voz
-Aquí- Tsume mete su mano en el bolsillo de su chaqueta y saca el pequeño cofre en donde está el collar
Ella lo toma y lo abre. -Lindo- se lo coloca, pero no es el collar del sol y la luna, ¡es el collar del zorro!, ¿Que paso aquí?- ¡Cariño!- llama- ¿Que tal me queda?
Michael llega y la abraza por la cintura -Te queda hermoso- y la besa delante de Tsume. Veo que los puños de Tsume se cierran fuertemente. -¿Tu quien eres?- le pregunta a Tsume
-Nadie- dice sencillamente. Se da vuelta y sale del lugar
Michael me mira y sus ojos se abren. -Cheza- dice simplemente
-Michael- me acerco a ellos- me perdonaran por lo que voy a hacer, o, mejor no- sin más que decir le doy una cachetada a Kathrin tan fuerte que resuena en la casa- Por cierto- finalizo tomando mis cosas- Te queda el collar, zorra- y salgo de ahí rápidamente. Al cruzar la puerta veo a Tsume esperándome al otro lado del portón. -¿Tsume?, ¿que sucede?
-Yo te arrastre aquí...así que...lo siento- sonríe con tristeza
Me acerco a él y lo tomo de la mano. -Vamos, te invito una taza de chocolate ¿bien?
-¿Por que?- susurra él- ¿Por que será que...no puedo...?- siento su voz temblar
-Tsume- acaricio sus mejillas y siento sus lágrimas- No, no llores
-No soy nadie- susurra- No...puedo hacer...nada bien
-Si, si eres alguien- saco los lentes que tenía en mi bolsillo y se los coloco con cuidado- Eres Tsume, la mejor persona de todas- sonrío
Sonríe -Gracias, Cheza- y sus lágrimas siguen brotando
Comenzamos a caminar, yo aún tengo su mano sujeta con la mía y él sigue llorando un poco. En cuanto llegamos al momento de separarnos no lo hacemos, le prometí una taza de chocolate después de todo, pero parece que él tiene otra opinión sobre el asunto.
-¿Tsume?- pregunto. Me volteo pero él me da la espalda
-No puedo aceptar...la taza de chocolate- dice agachando su cabeza- ¿Tu...podrías aceptar algo mío?
-¿Tsume?
-Cierra tus ojos- dice simplemente. Lo hago casi sin dudar aunque con nervios. Siento algo frío caer por mi cuello, algo delgado. Abro mis ojos y veo el collar del sol y la luna colgado en mi cuello- Se te ve mejor
-Tsume, esto es...- me quedo observándolo- No puedo aceptarlo...es demasiado
-No, quédatelo, por favor- dice con una sonrisa quedada. -Yo solo quiero...
Olvidar, lo se. Me acerco a él y le doy un beso en la mejilla -Gracias
Toma mis manos y sonríe. -Hasta mañana, Cheza
-Hasta mañana, Tsume
Llego a mi apartamento, ya es de noche, son como las seis de la tarde, Saandara ya debió haberse ido. Descargo las cosas en la cocina y prendo las luces
-Cheza- escucho detrás mío lo cual me hace dar un salto de miedo. Me volteo y veo a Saandara mirándome
-Dios Saandara, me podrías haber matado de un susto- digo mientras recojo mi pelo en una cola de caballo- ¿Que haces aquí?- pregunto finalmente. Él se acerca a mi rápidamente y me abraza con fuerza. -¿Que sucede?
-Lo siento- dice en voz baja- no quería que...te hicieras daño, pero no debí haberte hecho enojar...yo...- deja la frase a medias
-Saandara, tengo que-
-No me dejes- me interrumpe. Su abrazo se vuelve más fuerte- Por favor- pide
-Saandara- toco su mejilla suavemente y siento su cuerpo tensarse por un momento- Mírame- pido. Lentamente se aparta de mi y me mira con ojos llorosos. -¿Que sucede?
-Por favor- pide de nuevo. Lo tomo de las manos y lo llevo a la sala en donde nos sentamos en el sillón cerca de la ventana. -Por favor- pide de nuevo con voz muy apagada
-Saandara no, no lo voy a hacer- digo con voz calmada- ¿Que te preocupa?- Su mirada se apaga un poco. -Ven aquí- lo atraigo a mi y lo hago recostarse en mi regazo- ¿Me tienes tan poca confianza?- digo acariciando su pelo
-Me tengo poca confianza- dice simplemente mientras cierra sus ojos- Se que si hago algo mal yo...podría perder todo lo que tengo
-¿Y que sería eso?- pregunto con curiosidad
-Tu- dice acercándose a mi pecho- tu eres lo único que tengo
-No digas eso ¿Está bien?- digo con voz un poco triste
-Lo siento- sonríe pero eso no evita que una lágrima corra por su mejilla- yo...solo tuve un mal sueño- y las lágrimas empiezan a brotar más y más
-Esta bien- digo consolándolo- Aquí estoy, no me iré
-¿Lo...prometes?- dice con voz temblorosa
-Lo prometo
Cap. 8

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