Las noches del Vampiro (También hecha por mi)
En el crepúsculo
de la noche del martes trece fue que todo empezó, mientras todos celebraban el
día de la independencia de Damasco yo en cambio me preparaba para ir a comer.
Para muchos mi
forma de comer es considerada extraña y para otros es un Tabú más yo ya lo he
hecho durante toda mi “vida”. ¿Preguntas por mi especialidad?, diría que
escalar, más que especialidad es mi pasatiempo, me encanta saltar, correr,
subir, bajar y de paso molestar algunos gatos, si preguntas por qué, es por el
hecho de que exploro lo que me rodea más rápido y de una forma más eficaz.
Hablando de eso,
he encontrado a una chica muy linda, parece de muy poco hablar, su perfume
huele como a flores, mi nariz lo reconocería donde fuera, realmente es
demasiado fuerte para mi gusto, cada uno de sus cabellos dorados brillan como
los rayos del sol.
Ya han pasado 6
días desde que nos conocimos, nuestra presentación no fue muy amistosa, ella es
ruda, me golpeo sin ninguna razón, creo que hay veces que es difícil entablar
una conversación con ella.
En estos días se
ha metido en problemas de los cuales YO soy quien la defiende, creo que sé que
lugares visitará hoy, es como si tuviera un horario, me parece un poco
gracioso, es muy predecible, tal vez eso la hace meterse en problemas.
Adiviné, allí
esta ella, en frente de una joyería viendo… ¿qué es lo que ve?, ah es solo un
collar, vaya ha salido el gerente de la tienda, parece que no quiere que este
revoloteando por ahí.
Bueno iré a
ayudarle, de nuevo, ¿qué le pasara a ese viejo decrepito?, ha intentado ya
sacarla de aquí muchas veces, pero no se la razón detallada de eso.
-Te metes en
demasiados problemas, esta es el tercero en la noche - Le reclamé
-¿Qué acaso me
estas siguiendo? - me preguntó con una cara de muy mal genio
-No lo hago,
solo pasaba y te vi, conociéndote deduje que te meterías en problemas, y así
fue - refuté
-No te metas en
mis asuntos, además yo no pedí tu ayuda ¿acaso quieres enamorarme? – me
preguntó desafiante
-Ese no es mi
objetivo, si tú te enamoras de mí o si ya lo estas no es mi problema, solo te
considero una conocida nada más
-Entonces vete
-Con gusto
Me despedí con
una sonrisa y me fui velozmente, esa chica está un poco loca, pero será mejor
vigilarla, conociéndola se meterá en más problemas. Ahí está ella, de nuevo,
parece que la tienen uno maleantes, ¿Que acaso la van a…? bueno, a defenderla
de nuevo. ¿Qué frase puedo utilizar?
-¿No conoces el
dicho?, hombre que golpea una mujer se le considera peor que basura, pero tú
eres solo una escoria, así que no lo debes saber -Mm...si, esa la puedo utilizar
El muy tonto
intentó golpearme, pero al ver que mis ojos cambiaron de azules a como son de
verdad, rojos como la sangre, se arrepintió
-¿Ibas a hacer
algo?
Mientras me
acercaba él iba retrocediendo como un ratón acorralado por un gato. Huyó, de la
paliza que se salvó por retarme.
-Te dije que me
dejaras de seguir - me dijo ella furiosa
-Y entonces te
hubieran golpeado, ¿qué hubiera pasado si no hubiera llegado? – le dije con un
poco de furia
-Pero…ash…solo
cállate de una buena vez
Hay veces que me
hace sacar la rabia, es tan arrogante, pero yo que digo, si así soy yo, además
este acto de hoy no fue muy común de mi actitud, creo que tengo que hacerme un
reclamo yo mismo…!!¿QUE ACASO ESTAS LOCO?¡¡ eso es definitivo, está comprobado
NECESITAS UN PSICÓLOGO estás perdiendo los estribos, recuerda tu primera regla;
Solo actúa para ti mismo, y jamás muestres tus colmillos a alguien que no sea
tu presa, la has olvidado solo por esta chica.
-Cambiando de
tema, no te he agradecido correctamente por salvarme tantas veces – dijo ella
con un poco de vergüenza en su mirada
-¿En serio? ¿Lo
acabas de notar? Que detallista eres – dije con un poco de sarcasmo
-Solo cállate,
¿podrías acompañarme? Pero no desde los techos, a mi lado
-Está bien –
dije sin oponer resistencia
Bajé rápidamente
del techo y camine a su lado, era muy bonito allí abajo, estaba todo lleno de
colores, pero en cuanto llegamos a “esa” calle comenzó todo lo que no quería
que pasara.
Preciso mi
hambre aumento de repente, estábamos cerca de un lugar donde donaban sangre,
todo pasó muy de repente, intenté huir pero las luces de la calle me
aturdieron, lo sabía, no debía salir de las sombras, me oculté por suerte en un
callejón.
Ella me encontró
muy fácilmente, ¿Quién no iba a encontrar a alguien con los ojos cual rastro
dejaban una vaga luz roja en la oscuridad?, era muy sencillo.
-De verdad lo
siento, no era mi intención…
-No te preocupes
– interrumpí- es solo que no me he acostumbrado a las luces tan intensas de la
ciudad
Sonreí vagamente
tratando de ignorar que su cuello estaba al descubierto, mis manos me
temblaban, estaba realmente alterado, intenté calmarme pero el solo recuerdo del
olor a sangre me volvía a estremecer. De repente sentí una gran calidez junto a
mí, tal vez era solo mi imaginación pero al mirar al lado la vi a ella sentada
junto a mí, cuando ella recostó su cabeza en mi hombro toda preocupación se
fue, parece que al final me enamore de ella, más me di cuenta demasiado tarde.
-Debe ser
hermosa la vista que tienes desde allá arriba, donde puedes ver las estrellas y
sentir que las alcanzas – me dijo con una sonrisa
-Te lo mostrare
La tomé
suavemente en mis brazos y la llevé al lugar más alto de todo Damasco, la
atalaya del palacio. Allí era la mejor vista, ella estaba extasiada por la
vista de aquella noche estrellada.
Pasaron los
meses y ella descubrió mi secreto, mi verdadera naturaleza, mi vampírica
naturaleza por así decirlo, pero la conoció de la peor forma posible.
Yo le hice daño y ahora, con su muerte, pago por todo lo malo que hice en mi vida, yo acabe con su vida con mis
propios colmillos, cuando probé el dulce sabor de su sangre no pude evitar
tomar toda su vida, después de todo a un monstruo como yo no se le permitiría
tener a una bella damisela.

Que historia mas bacana (y)
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