Saandara Cap. 4



Saandara

4
Fuego

Estoy sentada en el árbol esperando a Saandara quien quedo de venir a almorzar conmigo como todos los días desde hace 3 meses. Estoy nerviosa, por alguna razón cada vez que estoy con él siento mariposas en el estomago. No, esto no puede ser amor. No puedo haberme enamorado de él. Apenas si lo conozco.

Hablando de conocer, él dijo que tenia algo que decirme, algo que solo Tsume sabe. Siento curiosidad de saber que puede ser y a la vez siento miedo. No digo que piense que haya matado a alguien o algo por el estilo, solo que la curiosidad puede ser peligrosa en algunos casos. En el caso de Saandara puede ser cualquier cosa. Siempre ha tenido un aire de originalidad, peligro y misterio, pero, para ser sincera, es bastante tratable y amable y generoso...la lista es larga.

-Hey, leoncita- la voz de Saandara me trae de vuelta al mundo real- ¿En que piensas?

Esto sonara raro- En ti- digo sonriendo

Él ríe mientras se sienta a mi lado- Es raro que lo hagas- dice irónicamente- ¿Será por lo que te tengo que decir?

-Tienes que darme el truco para leer la mente- digo riendo

-No leo la mente- levanta su mano y acaricia mi mejilla- Leo tus ojos

Me sonrojo casi de inmediato. Tengo que cambiar de tema- ¿Que querías decirme?- pregunto nerviosamente

Él toma una bocanada de aire y pasa sus manos por su pelo- Es algo sobre mi. Algo...un poco personal

-Si es personal- digo con confusión- ¿Por que me lo dices?

-Porque confió en ti- dice con su cabeza gacha- ¿Puedo...colocarme la capota?

-Sabes que no me gusta eso- cruzo los brazos y le lanzo una mirada de reproche- Ademas, ¿para que necesitas la capota?, no hay nadie que te pueda ver aquí

-No es para ocultarme de los demás- dice con voz tímida- Es para ocultar...-suspira- Olvídalo. ¿Puedo hacerlo?

-Nop- digo con aire un poco infantil

-¿Por que?- pregunta con un tono parecido al mio

-Me gusta ver tu rostro- sonrío al ver su expresión de sorpresa

-¿Como por que?- dice con tono astuto mientras deja su sorpresa atrás

-¿No es obvio?- digo con un guiño

-No, no mucho- dice confuso

Río. No se si es muy inocente o aparenta serlo, la verdad es un detalle que lo hace ver tierno- Olvídalo- digo finalmente- ¿Que querías decirme?

-Yo...-comienza pero algo lo detiene. Gira su cabeza y dirige su mirada a unos chicos que se están peleando. Su mirada cambia y su ceño se frunce, de inmediato noto porque; Tsume es a quien están golpeando. Saandara se levanta y con mirada fría camina hacia el lugar. Él tiene la tendencia de meterse en problemas sobre todo si se trata de Tsume, es como si fueran hermanos. Me levanto y corro detrás de él. No lo detendré créanme cuando lo digo, no podría detenerlo, cuando se le mete algo en la cabeza no parara hasta conseguirlo y en este caso ese algo es darle una golpiza a los chicos que lastiman a su "hermano". Mis asuntos son meramente "académicos". Alguna vez mi madre me dijo que una de las mejores maneras de conocer a un hombre es ver como se comporta con los de su mismo genero.

-Saandara trata de calmarte ¿bien?- digo suavemente en cuanto lo alcanzo. Él asiente en mi dirección.


Si, creo que se sobrepaso un poco. Estoy sentada en la banca afuera de detención, esperándolo, de nuevo. Golpeó a los chicos con tanta fuerza que seria un milagro si salen de la enfermería sin un hueso roto. Saco mi móvil el cual ha empezado a vibrar, miro la pantalla, es un mensaje de mi hermano. Ruedo mis ojos y lo leo a regañadientes antes de borrarlo. Antes de volver a guardar mi móvil en el bolsillo vuelve a vibrar. Otro mensaje. Este, a diferencia del anterior es de Saandara, ¡¡Como rayos consiguió mi número!! y, lo mas importante, ¡¡Como es que yo lo tengo en mis contactos!!. Suspiro con una sonrisa. Pequeño tramposo, en algún momento ha tomado mi móvil y anotado su número.

Abro el mensaje:

¿Cuanto tiempo me queda antes de morir de aburrimiento?

Eso lo debiste haber pensado antes de golpear a esos chicos   Y marco enviar

Obtengo una respuesta casi de inmediato  Creo que debería escribir mi testamento. 1. Todas mis posesiones las donare 2. Regalar mi guitarra autografiada por Los Rolling Stones a Cheza Frei...¿Continuo?

Río y respondo: ¿Enserio me regalarías tu guitarra?

Después de un buen momento llega un mensaje de voz, que raro de su parte. Sonrío y presiono escuchar;


Te regalaría todo lo que poseo si eso significa que te mantengas a mi lado 

Me sonrojo de inmediato. Resisto las ganas de entrar a esa aula y pedirle una explicación. En cambio respondo;

No digas estupideces y lo envío

Al momento recibo otro mensaje; No son estupideces, es la verdad expresada en quince palabras 


Al salir de detención comenzamos a caminar juntos. Vivimos cerca el uno del otro pero en sentidos contrarios yo a la derecha, el a la izquierda, con menos de dos cuadras de diferencia. No nos hemos dirigido ni una sola palabra desde que él salió de detención.

No he querido iniciar una conversación por miedo a arruinar algo entre nosotros. Al final él comienza a hablar sobre música. Bien, un tema el cual puedo manejar sin problemas. 

Después de no poder decidirnos cual es mejor, si Los Rolling Stones o Aerosmith, por fin llegamos al momento en el que tenemos que separarnos y él decide por alguna razón irse por un callejón. Nos despedimos con la mano y cada uno toma rumbo.

Unos pasos después recuerdo que él tiene mi libro de literatura. Corro de vuelta pero, y para mi sorpresa, no lo encuentro. Me adentro en el callejón con cierto miedo. Cuando llego al otro lado veo algo que me da un escalofrío; Saandara tiene una espada gigante en las manos y esta está cubierta de sangre, en sus manos hay dos guantes color negro incendiados en fuego...¿azul? y algo parecido a un demonio en el suelo, muerto según parece.

Doy un paso hacia atrás pero choco contra un bote de basura el cual me delata. Saandara voltea su mirada; sus ojos brillan y su cara está salpicada de sangre. ¿Quien es él?, este no es el Saandara que yo conozco, él es tierno, un poco inocente y sobre protector, no una bestia sedienta de sangre.

Sus ojos se abren de sorpresa, deja caer la espada al suelo haciendo un estruendo el cual me sobresalta. Avanza un paso hacia mi y yo retrocedo -¿Que eres?- digo con voz temblorosa

-Cheza...-avanza hasta encontrarse a unos poco metros de mi. Sus ojos suplican...algo- Por favor, escúchame

-¿Que eres?- digo mas firmemente. Tendré que sacarle las respuestas a la fuerza si es necesario. Levanta su mano y poco a poco la acerca a mi mejilla, la aparto y rápidamente le doy una cachetada tan fuerte que resuena en el callejón. - ¡NO ME TOQUES CON LAS MANOS CUBIERTAS DE SANGRE!- grito.

Sus ojos se entrecierran un poco y dejan de brillar, sus guantes desaparecen igual que la espada y el demonio que estaba en el suelo -Lo siento- dice casi en un susurro- No pensé...que llegarías a verme así- me mira y hay algo en sus ojos que hace que mi corazón se encoja. Sonríe falsamente- Lo siento

Cap. 4
Fin



Comentarios

  1. Oh. Por. Dios. No me dejes asi el 5 cap por faaaa quiero saber

    ResponderEliminar
  2. Oki oki, pronto. Yo creo que para el lunes esta el Cap. 5

    ResponderEliminar
  3. Amor te quedo muy bacano y estoy con Edelmira tambien quiero el capitulo 5

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

El ogro y La doncella (Vocaloid)

Saandara Cap. 10

Saandara Cap. 9